Cómo crear personajes de rol - Rolero

Jul
29

Cómo crear personajes de rol

El trasgo que habita en tu cabeza, auténtico creador de tus mejores conceptos

Muchas veces tenemos problemas a la hora de crear un personaje de rol, o más bien cuando se trata de desarrollar un concepto original, diferente o, al menos, no tan trillado al crear personajes de rol. Esto, que parece tan poco importante, en realidad va a tener una influencia enorme sobre el futuro de las partidas que vamos a jugar, así que vale la pena esforzarse un poco con el asunto, y para ello traigo algunos consejos que a mí me sirven de mucho cuando quiero crear un concepto diferente. Como siempre, las ideas en listado, empezando por los tres grandes pilares sobre los que yo apoyo la estructura de mis conceptos para personajes de rol:

  1. ¿Tú lo comprarías? Es lo primero que debes plantearte al crear un personaje: ¿realmente te interesa su historia? Evidentemente en una partida de rol, salvo para juegos muy concretos, el trasfondo es clave, y si ni siquiera tú estás muy metido en la piel de tu pj, mucho menos esperes que los demás disfruten de su compañía; por ello, procura desarrollar algo que te guste, algo que de verdad te mueva a hacer el esfuerzo de interpretar y de disfrutar interpretando.¿Y su leyenda? Al menos como ejercicio mental de contextualización, creo que es fundamental crear una breve historia de nuestro personaje.
  2. ¿De dónde sale? ¿A dónde va? ¿Por qué se dedica a tal o cual profesión? ¿Qué fue de su familia? Al igual que una salsa, un personaje con una historia sólida detrás es más creíble, más interesante y, sobre todo, más divertido de jugar; a veces es tedioso ponerlo todo por escrito, pero con un puñado de ideas podemos hacer auténticas maravillas, con conceptos muy originales. Un ejemplo de ello: un personaje que perdió por completo la memoria, y no sabe quién es, cuya vida consiste básicamente en encontrar las piezas del puzzle que supone su pasado. A mí me interesaría como máster dirigir a este tipo de personaje, ya que me da muchísimo juego para las tramas, y tú como jugador también puedes llevarte alguna sorpresa, por no hablar de la curiosidad que pueden sentir tus compañeros de viaje sobre ti.
  3. ¿Dónde se baja? Normalmente la gente no piensa en el punto y final en la vida del personaje, y sin embargo yo he descubierto que establecer una meta máxima, profunda y compleja, como sentido de la vida, ayuda muchísimo a dotar de realismo al personaje, llenándolo de una humanidad que me parece difícil de igualar por otros medios. Caminar hacia algo que supone el fin (más allá de la muerte, claro) aporta también intensidad al período de vida del personaje, y da lugar a un concepto más innovador. Tal vez podríamos crear a un honorable guerrero cuya única motivación es matar a alguien, y que necesita entrenar para prepararse de cara a un combate en un gran torneo que se celebra una vez cada diez años, y que será su última oportunidad para matar a su enemigo en combate singular (de fracasar en la misión, se acabaría su historia, pero también si tiene éxito en su empresa). Carecer de un sentido último es equivalente a buscar el poder por el poder, y eso siempre me ha parecido algo que genera conceptos mucho más sosos.

Veamos ahora otros aspectos a tener en cuenta a la hora de crear un trasfondo, que son tal vez menos básicos, pero igualmente importantes:

  1. ¿Solos tú y tu concepto? Veamos, cuando juegas a un juego de rol, lo habitual es que lo hagas con gente, que son tu grupo. Si quieres desarrollar un concepto adecuado, creo que es fundamental que te pares a pensar en si tu personaje va a permitir a los demás desplegar también sus conceptos, o va a ser una suerte de límite o lo que es peor, tendiente a la fagocitosis del grupo, obligando a los demás a formar parte de su concepto o morir. A mayor apertura del concepto, más dinamismo de la sesión; a menor amplitud de trasfondo, mayor disfrute unipersonal. Por lo tanto, quizá un término medio sería correcto, y un poco más abierto lo ideal.
  2. ¿Una mano lava a la otra? El buen jugador de rol no es sólo el que se mueve como pez en el agua dentro de las tramas creadas por el máster, sino también aquél que ayuda al máster a desplegar mejor la historia. Por lo tanto, si tu concepto da juego al dj (como ya indicaba antes), te beneficiarás mucho tú, ya que el director seguramente premiará tu concepto y por tanto disfrutarás más, y el máster se sentirá más ágil a la hora de exponer su trama, contando con el concepto de tu pj como algo más en la partida que puede manipular en beneficio de su historia, y que además es más plástico de lo normal.
  3. ¿Has probado a repararlo? Normalmente a la gente no le gusta repetir un concepto que ya ha utilizado (vamos, que en el rol el reciclaje no pega mucho)… y, sin embargo, he pensado mucho en ello, y creo que esto sí es algo que tiene su punto de originalidad. Pensar, por ejemplo, en si podemos localizar el momento en el que un personaje de esos que tenemos en el cajón y dejó de gustarnos, y tratar de pulirlo, sacarle brillo, y mejorarlo. A veces un personaje que nos encantaba dejó de gustarnos porque perdió un rasgo o tal vez porque ganó otro (a veces las cosas buenas también tienen eso), y si bien quizá tengamos que olvidarnos de todo lo conseguido con el personaje, podemos conservar el concepto y manipularlo, creando una suerte de versión 2.o del mismo.
  4. ¿Montamos un grupo? Cuando seas un maestro de crear conceptos, o simplemente te apetezca lograr una motivación rápida, prueba a crear un transfondo que abarque a todos los jugadores de la mesa (una banda de guerreros, un cuerpo de investigadores, etc.). Esto es algo genial, ya que fomenta mucho el respeto y la integración de todos los jugadores y sus ideas (tiempos de juego más equilibrados, vamos), y si se hace con tiempo, el máster puede sorprenderte con una trama espectacular y ajustada a vuestro grupo.

Y como colofón, simplemente añadir que lo más importante para crear un personaje de rol es que hagas algo que no busque ser creativo por sí mismo, sino algo con lo que disfrutes, que te emocione y despierte tus ganas de jugar; si te rompes la cabeza intentando crear algo totalmente novedoso, es posible que acabes aburrido y sin ninguna idea que valga la pena de verdad (el pj que creas tiene sus cinco minutos de fama, y adiós). Sin embargo, si poco a poco desarrollas algo bien fundamentado, y te rompes un poco la cabeza pensando y volviendo a pensar, estoy seguro de que en algún momento del proceso el pj te enganchará, y te será mucho más fácil dotarlo de una vida que valga la pena representar y recorrer.

Sobre Rolero

Desde el año 2010 comencé a desarrollar Rolero, un proyecto desde la comunidad para la comunidad. Digamos que soy otro aficionado más a jugar, crear, grabar y escribir rol :) Pues apoyar mi trabajo en http://www.patreon.com/rolero

3 comentarios

Déjanos un comentario

Debes haber entrado a tu cuenta para comentar.

Buscar artículos

Artículos de Rol más Leídos

Google+

Destacado del Blog Personal