No eres tu personaje - Rolero

Ene
10

No eres tu personaje

HerreroEl otro día, al finalizar una partida de rol con mis amigos, viví una situación de esas en las que pienso “esto tengo que contarlo en un artículo”. Varios jugadores debatían sobre la representación propia, la del grupo y la de los demás de forma más individual, cosa que yo siempre considero muy importante dejar para el final de la sesión. Pienso que ese momento debe existir para que los que toman parte de la partida tengan ocasión de justificar un poco su actuación, valorar positivamente unas cosas y negativamente otras, y por supuesto poner un poco a caldo al director de juego, para que aprenda de sus errores y mejore.

Sobre cómo repartir experiencia en una partida de rol ya he hablado anteriormente, por lo que no voy a entrar en eso. Sin embargo, quiero centrarme más en lo que sucedió, desde mi punto de vista, esa noche; lo que empezó siendo el clásico momento constructivo, comenzó a tomar un cariz un tanto ácido, como de enfado, que acabó por crear una situación tensa alrededor de la mesa. Básicamente creo que mis jugadores cometieron el error más básico que un rolero de bien debe evitar a toda costa, que es llevarse lo que hace su personaje o lo que se le hace al terreno personal. La frase “tú no eres tu personaje” lo define bien. Esta cuestión que igual más de uno piensa “bueno, a mí eso no me pasará” es más habitual de lo que podría parecer en un primer momento. Basta con que te digan “oye, qué mal líder fue tu personaje” – que es el ejemplo que pasó en mi partida -, para que alguien se lo tome un poco como una crítica a su propia capacidad de liderazgo. ¿Dónde se encuentra el límite?

Pongamos un ejemplo: si un personaje de rol es muy hablador y en su hoja de personaje cuenta con un atributo de carisma (o algo por el estilo) con un valor de 80 sobre 100, podemos entender que es un ser bastante carismático. Sin embargo, ¿qué pasaría si un jugador verdaderamente carismático controlase a ese personaje verdaderamente carismático? ¿Sería ese igual de locuaz que si el personaje fuese controlado por un jugador que en el mundo real es de todo menos buen orador? La realidad, salvo que estemos ante un portento de la actuación de rol, es que no. O al menos eso es lo que yo he experimentado. Es una cuestión sobre la que creo que un buen director de juego debería reflexionar en profundidad (amén de los jugadores), ya que tiene un fortísimo impacto sobre el devenir de una partida.

Como director, con respecto a esto tomo una actitud muy simple, que me parece la más justa y eficaz: si un jugador cuyo personaje no tiene la habilidad o sabiduría suficiente para hacer una cosa pretende hacerla, provoco que la acción falle de una forma discreta, u omito sus resultados. Si, por el contrario, un jugador está actuando por debajo del potencial de su personaje, procuro promover eventos que beneficien a dicho sujeto, para compensar un poco.

Bueno, pero para no desviarme del tema original demasiado, sigamos navegando por esa dualidad jugador – personaje de rol. Como iba diciendo, forma parte pues de la naturaleza del rol el que los jugadores “se crean” un poco que son sus personajes (vamos, una cosa sana, lo normal cuando te has pasado muchas horas guiando la vida de los mismos… y claro, el roce hace el cariño); con todo, es importante que un director de juego esté preparado para reaccionar ante una señal de alarma como la que indicaba antes de “oye, qué mal líder fue tu personaje”, sobre todo si percibe que es el inicio de una disputa. No se trata de procurar que las discusiones no existan, ya que en su justa medida son algo saludable y provechoso, pero lo que no puede pasar bajo ningún concepto, al menos como yo lo veo, es que alguien trascienda esa realidad y piense que lo que se dice de su personaje se dice de él.

Si lo analizamos, parece tener una lógica aplastante. Porque si yo manejo a un guerrero legendario con la espada, en ningún momento ello me convierte a mí en un impresionante espadachín. El problema viene cuando se trata de cuestiones como las que decía arriba, porque resulta claro que algunas facetas del rol son compartidas entre el jugador y su personaje; así, si el jugador es ingenioso, el personaje probablemente lo será, y si el jugador no tiene muchas luces, seguramente su personaje no tendrá las mejores ideas. Creo que un director de juego debe conocer adecuadamente en qué momento esa dualidad, que debe permanecer siempre separada en su mayoría, pasa a conectarse; es muy peligroso que esas dos partes entren en contacto más allá de lo que fue la representación, ya que entonces tendremos a unos jugadores que, mientras hablan de sus personajes, en realidad se están criticando de tú a tú. Inaceptable.

Para finiquitar la cuestión de una forma sencilla, simplemente diré que a la hora de explorar esa dualidad, un director de juego debe ser justo, y procurar que nadie se quede fuera de juego, pero que tampoco abuse de sus ventajas como persona transmitiendo estas a sus personajes incluso cuando son rasgos de los que el propio ser carece. El director debería, pues, potenciar y limitar las consecuencias de una insana conexión entre esas dos realidades, y permanecer alerta cuando crea que se está rozando la “zona roja” en la que los jugadores pasan a “ser” sus personajes. Y es que dicha “zona roja”, en realidad, no es otra que la diversión: un juego de rol es eso, un juego entre amigos, y no entre actores, por lo que a pesar de que una representación sea mejor o peor, ni lo que se busca es más que pasar un buen rato con tus amigos, ni debe permitirse que nadie pase un mal rato por confundir ambas realidades. Porque lo que pasa en la legendaria Tierra del Rol, en ella debe permanecer.

Sobre Rolero

Desde el año 2010 comencé a desarrollar Rolero, un proyecto desde la comunidad para la comunidad. Digamos que soy otro aficionado más a jugar, crear, grabar y escribir rol :) Pues apoyar mi trabajo en http://www.patreon.com/rolero

6 comentarios

  • jonatan
    Ene 10, 2013 @ 13:41 pm

    me a gustado el articulo. el rol como los ordenadores, puedes kedarte en la superficie (informatika elemental usuario) o investigar las tripas (como un ingeniero de electronika) todo depende de la profundidad k te lleve tu curiosidad. bravo. sigue asi.

    • Ene 10, 2013 @ 16:00 pm

      Efectivamente, es todo una cuestión de trascender e intentar siempre ir un poco más allá, porque aunque a nivel elemental también funciona, como la informática para el usuario, la experiencia mejora con un poco más de conocimientos.

      Muchas gracias por pasarte y comentar, un saludo!

  • Lord Demonio
    Ene 11, 2013 @ 10:11 am

    Totalmente de acuerdo. Me ha gustado mucho la entrada, creo que es una cuestión que todo jugador debería pensar mucho y entrenar. Gracias!

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