Jugadores profesionales - Rolero

Ene
30

Jugadores profesionales

Golem piedraEl otro día estaba teniendo una conversación con uno de vosotros, mis siempre apreciados roleros y roleras, y surgió la voluntad para ponerme a escribir este artículo, que es uno de esos que me lleva algo de tiempo madurar.

Cuando vas a jugar una partida de rol (o, mejor dicho, cuando la diriges), tienes que tener en cuenta que los jugadores son eso, jugadores. Si uno va a jugar a un juego (pongamos como ejemplo el parchís), su objetivo es ganar; si se trata de un juego competitivo en el que hay varios posibles ganadores, lo natural es querer ser el mejor de todos ellos, y si acaso es un juego cooperativo (como casi siempre en el rol), el objetivo será ser el primero entre iguales, la persona que destaca por haber brillado más durante la partida.  Ahí es donde nacen los jugadores profesionales. ¿Qué implicaciones puede tener esto durante una sesión?

Pues bien, para mí es un hecho que los jugadores tienden a ser profesionales, como si se tratase de una evolución natural. Quiero decir con esto que normalmente cuando descubrimos un nuevo juego de rol y pasamos la fase de adaptarnos al mismo, empezamos a conocer mejor los entresijos del manual, y por lo tanto evolucionamos hasta dominar al máximo el sistema. Si un jugador hace esto, podemos encontrarnos con que acabe poniendo al director de juego, literalmente, contra las cuerdas en determinadas situaciones, por lo que… ¿es interesante evitar esta transformación?

Como creador de juegos, máster e incluso como jugador, yo diría que no. Al contrario de lo que nos pueda parecer, y si bien un jugador que se pasa de listo es algo que odio, una persona que está jugando nuestra partida y explota al máximo el reglamento es, en definitiva, un buen jugador: utiliza lo mejor que sabe sus cartas, procurando exprimir al máximo las situaciones en su beneficio, incluso a veces sin importarle las consecuencias de esto. Opino que un director de juego debe mantener siempre la sartén por el mango, claro, pero hay en los jugadores que conocen en gran profundidad un sistema una gran sabiduría a la espera de ser recogida. Me explico.

Los jugadores “profesionales”, es decir, los que saben lo que hacen y por qué lo hacen en una partida, ofrecen al director de juego la posibilidad de mejorar hasta niveles nunca alcanzados anteriormente, ya que exigen al máster un estado de alerta superior. Si un jugador conoce mejor el sistema que nosotros y se ofrece a cooperar, en vez de ser un listillo o una molestia, debemos considerarlo un complemento que nos ayudará a dinamizar las sesiones y, sobre todo, a agilizarlas en los momentos más complejos. Por otra parte, creo que el director de juego debería potenciar en cierta medida que los jugadores se interesasen por dominar y explotar el sistema, ya que al igual que en la vida la maestría en una disciplina nos admira, en el rol también podemos apreciar auténticas maravillas que no son sino ideas de jugadores que supieron moverse entre las reglas de tal modo que sacaron el máximo partido a las mismas, explotando incluso un potencial que nosotros tal vez pensábamos que el manual no tenía.

Resumidamente, creo que lograr que nuestros jugadores tengan una actitud constructiva a la hora de mostrar lo que saben de un juego de rol aplicándolo en sus representaciones es tarea del director de juego y del grupo; la clave del asunto no radica en que el jugador sepa más que uno, sino en la forma en la que hace ver que esto es así. Como directores de juego debemos estar abiertos a aprender de los jugadores y nunca pensar que todas las ideas que tenemos sobre un manual son las únicas que existen (incluso – ¡y sobre todo! – cuando el juego ha sido creado por uno mismo), puesto que eso sería limitarse uno y limitar también el sistema. Descubrir que otros pueden ver más allá de lo que nosotros fuimos capaces y potenciarlo, nos llevará a conocer siempre nuevos límites que un juego ofrece a menudo, ayudándonos a disfrutar de sesiones de rol del más alto nivel. Se me ocurre comparar una partida en ese contexto a la diferencia entre jugar un partido de fútbol simplemente dando patadas a un balón, o con la emoción de que todos conozcan las reglas y las respeten para engrandecer el juego: en dichas circunstancias, el árbitro se asegura de que haya un equilibrio (sobre todo en los momentos de más discordia), pero el conocimiento de las mismas es condición obligada para todos los que juegan. Y no por ello es menos divertido, sino al revés, ¿no?

Sobre Rolero

Desde el año 2010 comencé a desarrollar Rolero, un proyecto desde la comunidad para la comunidad. Digamos que soy otro aficionado más a jugar, crear, grabar y escribir rol :) Pues apoyar mi trabajo en http://www.patreon.com/rolero

6 comentarios

  • Ene 30, 2013 @ 8:35 am

    Bastante cierto, sobre todo lo de disfrutar de las sesiones de Rol creo que el espiritu y la belleza en esto es justamente la diversión y la creatividad *-* este tema me lo debo releer varias veces.

    • Ene 30, 2013 @ 11:52 am

      Bien visto, sí. A veces nos olvidamos de la importancia que tiene disfrutar del juego por el hecho de disfrutarlo sin más. Gracias por comentar!

  • Ene 31, 2013 @ 0:22 am

    Pues todo es muy cierto! 😀 Qué molesto es que nadie en la mesa (aparte de ti) sepa ni una sola regla, y te las estén preguntando todo el rato, y además de dirigir tienes que explicar el manual… Exagerando un poco, diría que hasta falta un poco al respeto al master que se tomó su tiempo en leer y aprender ese manual (cuando no en crearlo). Definitivamente: estudio del manual obligatorio para todo el mundo en la mesa.

    Y bueno, yendo un poco a lo que se comenta realmente en el artículo, no puedo sino mostrarme (como siempre) en total acuerdo. No hay NADA mejor que las ideas de otras personas. Otros puntos de vista, que nosotros, limitados por nosotros mismos, no podemos ni imaginar! Es necesario!!!

    No podría (o debería) crearse una especie de “jugador delegado”?? Una especie de puesto en plan pelotilla o “favorito de la profe”, un jugador con una pequeña potestad sobre los otros jugadores, ganado ese derecho gracias a su esfuerzo en dominar las reglas? Probablemente sea una tontería…

    Muchas gracias por la entrada!!!

    • Ene 31, 2013 @ 0:46 am

      Pues sí, yo creo que tener alguien en quien delegar siempre es una posibilidad, aunque ser “favorito del máster” puede ser un poco peligroso. Sé que existen sistemas en los que los propios jugadores se regulan unos a otros, y algunas alternativas más, pero creo que el director de juego, como digo en el artículo, debe tener siempre la sartén por el mango (no sea que un jugador se vuelva advenedizo). En todo caso, mi propuesta al respecto sería que, en caso de necesidad, un jugador estuviese lo suficientemente versado para ejercer de “asistente”, por ejemplo ayudando al director de juego a dirigir peleas, etc.
      Muchas gracias por el comentario, como siempre muy interesante!

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