El Fin del Mundo: Holocausto Zombie + Entrevista a Álvaro Loman

Oct
08

Entrevista a Álvaro Loman, autor de El Fin del Mundo: Holocausto Zombie

Entrevistamos a Álvaro Loman, autor de la serie de juegos de rol El Fin del Mundo, que nos habla de Holocausto Zombie, así como del futuro del proyecto y sus opiniones al respecto

El fin del mundo holocausto zombieRolero (R) – Hola Álvaro, en primer lugar gracias por atenderme, y enhorabuena por tus recientes publicaciones de la serie de El Fin del Mundo. ¿Cómo se encuentra ahora mismo el proyecto de El Fin del Mundo?

Álvaro (A) – ¡Hola! Y muchas gracias. El proyecto sigue adelante. Hace unos días terminé las descripciones de las ilustraciones para el tercer y cuarto libro, así que debería ir todo viento en popa. Antes de que lo preguntes, no hay fecha de salida. Después de la pifia con los retrasos de los dos primeros, nos vamos a curar mucho en salud antes de dar fechas para Invasión Alienígena y La Rebelión de las Máquinas.

(R) – De momento sólo ha caído en mis manos El Fin del Mundo: Holocausto Zombie, gracias a una aportación altruista a mi proyecto por parte de Edge, y me gustaría centrar más en él la entrevista. ¿Cómo surge la idea de poner fin al mundo tal y como lo conocemos a través de hordas de zombis?

(A) – Pues la idea fue del editor, José M. Rey. Él estaba buscando alguien que desarrollara una idea muy simple: Jugar como uno mismo el final del mundo tal y como lo conocemos.
 
En los Edge Days del 2011 yo, con un currículum minúsculo, fui con un par de proyectos bajo el brazo a tener una reunión con él. Le gustó mi trabajo y decidió darme la oportunidad. Sólo me dio unas pautas muy básicas; la idea que acabo de comentar, que fuera fácil de transportar, de jugar y que manejara sólo dados D6. Yo le hice una propuesta de diez páginas y de ahí, como suele decirse, lo demás es historia.
 
Me gustaría pararme un momento para explicar esto un poco más. Mi experiencia en los juegos de rol se limitaba únicamente a publicar un par de chorradas gratis y llevar el podcast No es País para PeJotas. Es decir, lo mismo que el 90% de los roleros con ansias creativas de algún tipo. La diferencia es que yo tuve el valor de presentarle las cosas a una compañía. Si me hubiera quedado en mi casa, probablemente otra persona habría firmado este libro. Quizás lo hubiera hecho mejor. Quizás peor. Pero no habría sido yo.
 
Moraleja: Atrévete a enseñar tus trabajos. Te sorprenderás.
 
Sobre los zombies, bueno. Yo propuse un montón de posibilidades de ambientaciones. Los zombies era algo OBLIGATORIO, y luego José y yo discutimos sobre el resto. Yo me salí con la mía y conseguí sacar adelante la idea de La Ira de los Dioses.

(R) – Me ha parecido un juego que deriva muchísimo hacia lo narrativo, en el que tirar los dados es quizás algo más secundario que en otros sistemas, y todo se centra mucho más en la historia. ¿Lo diseñaste con esa idea en mente?

(A) – Sí, sí, sí, sí.
 
Para mí era muy importante aportar algo diferente al mundo de los juegos de rol. Es decir, si tienes el Zombie AFMBE, el Z-Corps o cualquiera de los otros geniales juegos de zombies del mercado ¿Para qué comprarte este otro juego? Yo contesto esa pregunta con “Por el sistema”. En un juego donde el mundo real se destruye por una amenaza indescriptible, era muy importante que esto afectara al jugador de alguna manera, y por eso cree el sistema STRES (Sistema de Tratamiento Realista Excesivamente Simplificado) precisamente para este juego.
 
Con este sistema, los personajes no podrán morir sólo por daño físico. También las pérdidas sentimentales afectarán a los jugadores, llegando a extremos muy destructivos que pueden destruir por completo el personaje. Esto creo que es una manera más realista de concebir el fin del mundo. Es decir, que destruyan tu casa con tu familia dentro no es algo agradable y debería reflejarse en el sistema. Así, creo haber conseguido un juego terriblemente mortal, a la par que realista.

(R) – Creo que El Fin del Mundo: Holocausto Zombie es un manual fantástico para iniciar a jugadores de rol, aunque puede ser un poco más difícil de manejar para los directores de juego menos acostumbrados a la improvisación. ¿Qué opinión tienes al respecto?

(A) – Estoy de acuerdo. Este juego es la pesadilla de los directores de juego que necesitan tenerlo todo controlado. Es un mundo que los jugadores conocerán MEJOR INCLUSO que el máster. De esa manera, controlarlos y dirigirlos es, como poco, difícil.
 
Para aquellos que aborrezcan improvisar, o que sean inexpertos, siempre recomiendo empezar con personajes ficticios para hacerte con el sistema y luego probar con personajes reales. De esa manera, podrás proponer escenarios también ficticios donde los jugadores tendrán menos posibilidades de salirse con la suya.

zombis

(R) – El formato de las partidas, que se dividen en tres grandes actos similares al esquema introducción – nudo – desenlace pero lleno de pequeños momentos inesperados, me ha recordado mucho al ritmo de las películas. ¿Cuál era la intención al dotar a las sesiones de ese formato?

(A) – Que he estudiado guión de cine y quería sacarle algo de partido al tema xD
 
Además de eso, llevo mucho tiempo como máster y ya he aprendido que las partidas se suelen estancar en la mitad. Con la estructura en tres actos intento anticiparme a ese problema e intentar sacar partido de él. De esa manera, cuando los jugadores empiezan a discutir sobre qué hacer, la partida entra en el segundo acto, para pasar esa parte rápido y llegar a la resolución, que es la más interesante de jugar.

(R) – Me ha sorprendido gratamente que, aunque el director de juego termina la sesión cuando desea, puede dejar que los propios jugadores pongan el punto y final a las historias de los demás jugadores. ¿Cómo se te ocurrió esa mecánica?

(A) – No estoy muy seguro de dónde apareció la inspiración. Supongo que parte principalmente de las muertes en Feng Shui, donde un jugador permanecía con vida siempre el tiempo suficiente para decir unas últimas palabras y tener su momento de gloria.
 
Aquí lo llevé hasta un extremo, ya que pensaba que al jugar con personas reales, la despedida de esos personajes cuando murieran debía tener mucho peso y este debía recaer sobre el propio jugador que estaba a punto de enterrar a su alter ego en el juego. De ahí extrapolé a otros momentos del juego donde me gustaría que los jugadores tuvieran mayor peso. El final de una partida es, siempre, el regusto que va a dejar el juego en los jugadores. Así, si estos tienen manera de modificar algo la historia, la van a sentir más suya.
 
Todo en el juego, en términos generales, ha tenido que pasar un gran lavado de cara. Al principio yo quería hacer un juego muy oscuro y cruel, pero me fui dando cuenta que jugar con los pensamientos y sentimientos de personas reales era algo que había que hacer con mucho cuidado. Por eso, la última decisión sobre cosas que ocurren a los personajes suele recaer sobre el propio jugador que lo interpreta.

apocalipsis
(R) – El juego resulta en un gran ejercicio de introspección si se juega en el formato de encarnarse a uno mismo, algo que puede limitar las heroicidades de los personajes y hacer la acción menos épica. ¿Por qué no dar preferencia a la interpretación de otro tipo de papeles que dieran más juego ante un holocausto zombi, en vez de optar por un puñado de ciudadanos sin excesiva capacidad de respuesta?

(A) – Porque está muy visto. Hemos visto mil veces la historia del héroe que sale sano y salvo del peor de los escenarios. No quería eso. No quería a jugadores con superpoderes ni con una tasa de supervivencia elevada.
 
No.
 
Yo quería jugadores acojonados. Risas que se van esfumando y tensión cada vez que se tirara un dado.
 
Todo en el sistema apoya este modo de juego, y creo que los aficionados al survival horror van a encontrar aquí un gran reto.

(R) – Me da un poco de miedo que, a largo plazo, jugar a El Fin del Mundo: Holocausto Zombie pueda resultar algo repetitivo, al tener una historia de fondo un tanto específica. ¿Qué opinas al respecto, crees que puede ser un juego del que cansarse antes que de otros?

(A) – Sí, es mi mayor temor también. Lo admito.
 
No es un juego que pueda “rejugarse” muchas veces, ya que la idea de interpretarte a ti mismo en el mundo real no se puede repetir muchas veces antes de que deje de ser interesante. Por eso decidí meter cinco ambientaciones en cada libro.
 
Mi idea siempre fue la de amortizar el dinero de los jugadores. Así, con un grupo típico de juego de cinco personas, cada uno podría masterear una de las ambientaciones al resto y sorprender a sus amigos.
 
De la misma manera, cada jugador se compra un único libro y le presta a sus otros cuatro amigos el mismo para repartirse las ambientaciones a ser jugadas. De esa manera, no se gasta 80€ el máster y nada los demás, sino que se equilibra el gasto entre todos.
 
De nada, másters del mundo.

(R) – Me ha llamado la atención la profundidad que aporta a las ambientaciones que los acontecimientos sigan una evolución que podría ser la real en caso de que estallase un apocalipsis zombi en nuestro mundo. ¿Hay una cierta intención de dar al lector una interpretación de la realidad mundial actual, fuera de los zombis, en la forma de actuar de los gobiernos ante el desastre?

(A) – Depende de la ambientación. Hay algunas donde la labor de los gobernantes es más importante que en otras, pero en general si, es así.
 
Es algo que aprendí con Guerra Mundial Z, libro que cambió por completo mi manera de enfocar este tipo de cosas. Se pueden poner pinceladas del conflicto a gran escala para que, así, los jugadores puedan ver las reacciones sociales diferentes según donde estén y no solo con una respuesta estándar.

Me pareció una buena idea en su momento hacer una línea temporal para dejar todo bien ordenado y ahora, a toro pasado, lo considero una decisión muy acertada.

(R) – Si tuvieras que dar un consejo a los jugadores para jugar a El Fin del Mundo: Holocausto Zombie, ¿cuál sería? ¿Y para los directores de juego?

(A) – A los jugadores: HUYE.
 
A los directores de juego: NO LES DEJES.

el fin del mundo la ira de los dioses(R) – Entrando más en la saga, debo reconocer que el más atractivo de la serie para mí es El Fin del Mundo: La Ira de los Dioses. Como autor, ¿cuál es la temática que más te gusta de los cuatro?

(A) – Efectivamente, también es mi favorita.
 
Creo que es la temática menos tocada en los juegos de rol, y a la vez la más atractiva que me parecía. No conozco ningún juego en el que se hable directamente de los dioses aniquilando humanos sin ton ni son. Bueno, están los apocalipsis de Mundo de Tinieblas, y el apocalipsis también para El Rastro de Cthulhu, pero son módulos y no juegos completos.
 
Además, la idea original era que el juego saliera el 21 de diciembre de 2012, ya que era el fin del mundo según los mayas. Vamos, que molaba que nos hicieran el marketing gratis. Por eso mismo era importante para mí que el fin del mundo maya estuviera presente en el juego. Con este libro, tenía la oportunidad de hacerlo.
 
Poco a poco me fui enamorando de las cinco ambientaciones que componen este libro y es, sin duda, del que más orgulloso me siento.

(R) – Imagina que ahora mismo, mientras hablamos, se produjese un apocalipsis zombi al más puro estilo de tu obra. ¿Cuál sería tu plan para intentar sobrevivir?

(A) – Yo moriría en los primeros diez o quince minutos. Lo tengo clarísimo.
 
Siempre he sido una persona muy pasota que no pierde la calma con facilidad. Si viera noticias sobre zombies comiendo humanos, en vez de hacer lo que todo friki sabe que debe hacer y coger mi machete, mi mochila y toda la comida enlatada que pudiera transportar, me quedaría en casa, jugando al FTL y viendo series como si nada hubiera ocurrido.
No me llevéis con vosotros en vuestro grupo si queréis sobrevivir.

(R) – ¿Cuál es tu opinión final sobre la obra El Fin del Mundo: Holocausto Zombi? ¿Estás totalmente satisfecho, o te ha quedado alguna espinita clavada de lo que querías hacer y no pudo ser finalmente?

(A) – Realmente estoy muy contento con el resultado final. La relación calidad-precio es maravillosa y el editor ha sido todo amor a la hora de atender a mis cuestiones. Me decía “ey, he visto que has puesto descripciones para unas cien ilustraciones por libro ¿sabes que sólo nos podemos permitir treinta?” y yo contestaba “Jo, pero es que me haría ilu”, a lo que él, sin dudarlo un segundo, decía “Vale. Lo haremos así”.
 
No, no puedo quejarme. En serio.
 
PERO sí tengo una espinita clavada. Me hubiera encantado tener una camiseta promocional que pusiera “Yo sobreviví al Fin del Mundo y sólo me llevé esta camiseta”.
 
Sí, soy un friki.

(R) – Muchas gracias de nuevo por tu tiempo, y enhorabuena por el manual,  me parece una propuesta interesante y te deseo mucho éxito con las próximas entregas de la serie. ¿Hay algo más que quieras decirme a mí o a los lectores antes de terminar?

(A) – No se me ocurre nada. Muchas gracias por la entrevista y la reseña, por supuesto. Bueno, y también advertirles que el Soylent Green está hecho de gente.
 
Y que la orina es un líquido estéril. Puedes beberla.

Sobre el autor:

Álvaro Loman es Jugador de rol desde los nueve años y máster desde los once, ha participado como guionista y colaborador en distintas webseries como Pendiente de Título o Canal Friki, aunque es más conocido por ser co-creador y colaborador del podcast sobre rol No es País para PeJotas.

Tras unos años intercalando su labor como monologuista con la escritura de varios cómics, relatos cortos, fanzines y juegos de rol de distribución gratuita por Internet, ha diseñado y testado el sistema STRES y sus ambientaciones para ser usadas en El Fin del Mundo.

Actualmente vive en Madrid en un sótano sin luz con la única compañía de un portátil, miles de latas de comida y una escopeta.

Sobre Rolero

Desde el año 2010 comencé a desarrollar Rolero, un proyecto desde la comunidad para la comunidad. Digamos que soy otro aficionado más a jugar, crear, grabar y escribir rol :) Pues apoyar mi trabajo en http://www.patreon.com/rolero

6 comentarios

  • Oct 8, 2013 @ 19:29 pm

    Este tipo de contenidos siempre es interesante :). Esta segunda temporada promete.

    • Oct 8, 2013 @ 23:19 pm

      Me alegro de que lo veas así, espero que todo vaya saliendo bien, pero desde luego esta temporada es un proyecto ambicioso!

  • Oct 10, 2013 @ 18:33 pm

    ¡Me ha encantado la entrevista! 🙂 Me encantan las entrevistas en general, y ésta me ha encantado ^^ Me queda una muy buena impresión del autor, y después de esto y la reseña de Rolero, me estoy muriendo de ganas de leer el libro con detalle 😀 Aunque por desgracia todavía no pude jugarlo 🙁 Se agradece este tipo de lecturas, porque así todos aprendemos un poco qué hay detrás de un libro de rol, y qué ideas lo dirigen a lo que es al final (además de ese consejillo muy bien dado que todos nos debemos aplicar). Y bueno, del juego yo destacaría el hecho de que los jugadores participen como narradores parciales de la historia. Como creador de juegos de rol (aficionado…) no puedo evitar coincidir con el autor en su punto de vista, y ver que en ese sistema hay una gran innovación 🙂 ¡Así que quiero felicitarle!
    Por último, y de verdad lamentando ser el maldito pedante que corrige a los demás, debo matizar al entrevistado en su punto de vista acerca de la orina 😉 Y es que recientemente yo también descubrí que es un líquido estéril, y me maravillé pensando “¡puedo beberla si lo necesito!”. Luego, cuando se lo comuniqué ufanamente a mi cuñada enfermera, me dijo que es estéril, sí, pero sólo hasta que pasa por los conductos que la llevan al exterior del cuerpo (y que todos conocemos), los cuales están llenos de bacterias 🙁 Así que como este es un canal público, me consideré en la obligación de decir que aunque probablemente beber orina nos salve la vida en caso de necesidad, también es probable que si lo hacemos pillemos alguna infección bastante mala… :S jajaja
    Y nada más 🙂 Quiero por supuesto agradecer a Rolero (y al autor) el traernos esta maravillosa entrevista 😀 Espero la siguiente 😉 ¡Saludos!

    • Oct 11, 2013 @ 0:24 am

      Muchas gracias por el comentario 🙂 Yo también creo que Álvaro Loman ha tenido una actitud fantástica de cara a la entrevista, y que es un contenido valioso más allá de los juegos de los que se hablan.

      En cuanto a lo de la orina, yo también lo sabía, pero soy malo y quiero que los jugadores la beban para decirles “vaya vaya… veo que alguien ha consumido una buena cantidad de bacterias… ERES UN ZOMBI”. Pero vamos, me parece una aclaración procedente, no sea que a alguien se le dé por echar un (mal) trago.

      Pues eso, gracias por la valoración, y esperemos que en el futuro haya más entrevistas 🙂

  • Oct 26, 2013 @ 17:12 pm

    Oh, dioses.

    No sabía eso de la orina. Menos mal que nunca me dio por probarlo xDDD

    Realmente era una referencia bastante oscura de El Club de la Lucha. En Estados Unidos, en los cines, se proyectaba antes de la peli un clip en el cuál Brad Pitt explicaba dónde se encontraban las salidas de emergencia. Después, comentaba una cosa…

    En cualquier caso, según tu cuñada, siempre sería posible clavarte una aguja en el bajo vientre, llegar hasta la vejiga y extraer la orina desde ahí. Después, beberla.

    🙂

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